Mostrando entradas con la etiqueta Cronicas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cronicas. Mostrar todas las entradas

jueves, 8 de octubre de 2009

Un día inolvidable

Después de leer los dos posts de Markel en su blog, creo que es hora de que yo de mi visión de los hechos.

El pasado domingo por la mañana unos cuantos bilbaínos (y un begoñano) partimos hacia tierras Castellanas para presenciar el partido entre el Valladolid y el Athletic. El viaje en bus duró aproximadamente 4 horas (parada incluida), pero dios sabe que mereció la pena. Inlcuso las charlas interminables con Dari parecían cobrar sentido (¡el tío tiene algo que decir para todo!).

Llegamos a Pucela sobre las 12 del mediodía, donde nos esperaban tres pedazo de anfitriones: Álvaro y los dos Adris. La verdad es que yo sólo conocía a uno de los Adris pero, como no podía ser de otra manera, hicimos migas perfectamente con los hasta entonces desconocidos. La verdad es que fue un día que tuvo de todo. Desde el pote de "vino y zapatilla" (cojonudo), hasta el "mus y pacharán" después de comer. Comida, por cierto, que dio bastante que hablar, sobre todo por el "puro" de Dari y el cocinero que estaba dispuesto a dárselo. Además, nos intentaron vender cupones de... ¡la Real!

Después de la comida cogimos un bus que nos llevaría a los aledaños del Nuevo Zorrilla. Un bus en el que el 90% de la gente iba vestida de rojiblanco, con la consiguiente mofa dirigida a los vallisoletanos. Del bus pasamos al pacharán (y mus), y del pacharán al estadio donde, por desgracia, nos despedimos de nuestros anfitriones y enfilamos cada uno a su respectiva localidad.

El resultado había dejado de importar hacía mucho, y la expulsión de Ustaritz no hizo más que confirmarlo. Del partido me quedo, sin ninguna duda, del baile que se marcó la mascota pucelana al descanso, y de la tremenda ovación por parte de los aficionados bilbaínos que se llevaron los recogepelotas minutos después de finalizar el partido.

En resumen, un día inolvidable, creo que va a convertirse en una cita obligatoria año tras año, y espero de veras que les podamos devolver el favor a nuestros anfitriones viniendo ellos a Bilbao ya sea a ver fútbol o basket. Sólo le puedo poner una pega al día y es que Dari se quedara finalmente sin su puro. ¡Otra vez sera Darijo!

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Talento a borbotones en Lyon


Partidazo el que enfrentò al Olympique de Lyon y al Bayern de Munich en el grupo F de la Champions, en el que acabò imponièndose el conjunto alemàn por 2-3, que dejò muy buen sabor de boca de ambos equipos. El Bayern tirò de oficio y sentenciò pronto el partido, pero un Lyon lleno de
jòvenes talentosos liderados por Ederson y Benzema a punto estuvo de darle un buen susto.


Hace poco veìa yo un anuncio automovilìstico en la televisiòn que utilizaba el siguiente eslogan: "Caràcter alemàn, espìritu francès". Pues bien, esa frase publicitaria define perfectamente lo acontecido esta noche en el Stade Gerland de Lyon, en el encuentro que enfrentaba al Olympique y al Bayern de Munich. Un partido que se presentaba aparentemente tranquilo, debido a que ambos equipos estaban ya matemàticamente clasificados para octavos de final de la màxima competiciòn de clubes a nivel continental; en el que al Bayern le bastaba un empate con goles para conseguir la primera plaza.

El equipo alemàn resultò ser una apisonadora en el primer tiempo, metiendo todo lo que chutò, y aprovechàndose de una dèbil zaga francesa que fue la verdadera causante de la derrota de su equipo. Asì, en el minuto 12, tras una serie de desbarajustes defensivos del Olympique, Klose se hacìa con un rechace dentro del área y batìa al portero Lloris sin oposición.

Aùn asì el equipo local no se vino abajo y siguió con el planteamiento inicial, tocando y tocando, y aprovechando la movilidad de sus hombres de ataque para crear peligro ante una lenta pero bien posicionada defensa alemana. Destacar la buenísima labor del, para mì hasta ahora desconocido, joven mediapunta brasileño Ederson (hijo de Eder, para entendernos). Ojo con este chaval (22 años) que acaba de llegar del Niza y ya se ha ganado un hueco en el once galo.

Pero volvió a fallar la defensa gala, y volvió a acertar el ataque alemán, en el minuto 33, esta vez tras un pase largo que bajaba el ariete italiano Luca Toni, èste metìa a Ribery un pase al área y el genial centrocampista del Bayern, que resultò ser el mejor del partido, mandaba con un tiro cruzado el balòn al fondo de las mallas ante la impotente mirada del portero local.

Dos goles en dos llegadas germanas, parecía que el Lyon estaba condenado a perder ante tal efectividad. Pero inmediatamente después llegaba un potentísimo disparo de Ederson desde la frontal que impactaba en el palo y Benzema no llegaba a hacerse con el rechace. Apenas un minuto después de recibir el segundo gol, los aficionados reunidos en el estadio volvían a creer en su equipo.

Y apenas un minuto después de que se reavivaran las esperanzas galas, llegaba el tercer gol germano tras una grandísima jugada colectiva. Schwensteiger y Ribery hacían una magnìfica pared en un lateral de el área, y este último lanzaba un centro al segundo palo que Klose remataba en semi-fallo, pero que tocò lo justo para que Lloris no pudiese hacer nada. Tres a cero con màs de medio partido todavía por delante, el futuro pintaba negro para los franceses.

Asì se llegaba al descanso, con un Olympique mermado por su poco acierto defensivo, y con un Benzema que apenas había aparecido una vez para realizar un disparo desviado. El resultado no reflejaba lo acontecido en el terreno de juego, puesto que el Lyon había sido dueño y señor del balòn, con un Toulalan muy trabajador, pero el Bayern había sabido aprovechar su calidad arriba y su solidez en defensa para sacar ventaja en la primera mitad. Lo único que necesitaba el Lyon era un gol para verse de nuevo dentro del partido y seguir intentándolo como hasta entonces, a sabiendas de que el premio tenía que llegar en un momento u otro.

Con esa mentalidad salió el conjunto galo al campo en la reanudaciòn, que no tardò en conseguir su primer tanto por medio de Govou que aprovechaba un rechace de Rensing a un tiro de Ederson para meter la bola a placer. Era el minuto 51.

A partir de ahì monòlogo del Olympique, volcado en campo rival, con un Benzema portentoso, haciendo uso de sus mejores cualidades y creando muchísimo peligro. Asì, en el minuto 68, el carismático delantero galo se hacìa con un pase largo, ganaba la espalda a la defensa alemana (algo relajada en la segunda mitad), recortaba a Rensing y ponìa el 2-3 en el marcador.

El Lyon se crecía, su pùblico animaba màs que nunca, y Klinsmann se ponìa nervioso. El técnico alemán retirò a Klose del campo y metió al pivote defensivo Ottl con tal de aguantar el resultado, y la verdad es que dio resultado. Por su parte, el equipo galo sacò toda su artillería, metiendo a Fred y a Kallstrom.

Fue el delantero brasileño quien, en el minuto 80, tuvo la mejor ocasión de los suyos para empatar el partido. Grosso metìa un muy buen centro desde la banda izquierda que el ariete conseguía rematar con la cabeza algo forzado, pero el portero germano Rensing (quien acabò siendo el héroe del conjunto alemán) despejò la pelota demostrando unos increíbles reflejos.

El Lyon siguió intentándolo hasta el final, pero la muralla que Klinsmann había organizado en su zaga resultò ser demasiado para el valiente conjunto francés. Al final 2-3 para el Bayern, que asegura su plaza como primero de grupo.

lunes, 8 de diciembre de 2008

A Gorka se le escapa la victoria en El Sardinero



Muy buen partido del Athletic, serio atràs y letal a la contra, que se adelantò con un fortuito gol de libre directo de Fran Yeste, pero que perdiò la ventaja cuando, en una desafortunada acciòn, a Gorka se le escapò un centro de Colsa de entre las manos, que acabò en el fondo de las mallas.



Empate a uno en el derbi del cantàbrico entre dos equipos muy respetuosos mutuamente, en un partido serio de ambos en el cual fue el Athletic el que mereciò la victoria. El partido se presentaba difìcil para los bilbaìnos, en una semana complicada para el club del botxo tras la apariciòn de una grabaciòn en la que se veìa implicado en un supuesto amaño dos años atràs. Ademàs, horas antes del partido se confirmaba la baja del lateral izquierdo Mikel Balenziaga, con fiebre. En su lugar jugarìa Koikili. El Racing por su parte venìa de descansar en Copa de la UEFA, con ganas de demostrar ante los suyos que tienen un bloque màs competitivo de lo demostrado hasta entonces.

La primera parte fue un verdadero peñazo, muchìsimo respeto entre los dos equipos, con las defensas perfectamente plantadas y sòlo dando opciones a tiros lejanos muy forzados, que no inquietaron ninguna de las dos porterìas en los primeros 45 minutos. Lo màs destacado fue un posible penalty del defensa Garai sobre Fernando Llorente en el minuto 27, el delantero se internaba en el àrea muy forzado y el zaguero verdiblanco obstruìa su avance con un ligero agarròn. Por lo demàs, muy poco trabajo para Ramìrez Domìnguez.

La segunda mitad del encuentro comenzò de maravilla para el equipo rojiblando, ya que, en el minuto 48, Yeste votò una falta que impactò en un integrante de la barrera (el lateral izquierdo Sepsi) y desviò el disparo hacia el lado opuesto de la porterìa de un Toño que poco pudo hacer. Uno a cero para los bilbaìnos.

El gol sentò como una puñalada al Racing, que veìa còmo no conseguìa siquiera disparar entre los tres palos de la porterìa de un Athletic muy bien situado en el campo, que aprovechaba los ataques masivos del Racing para salir ràpidamente a la contra y crear mucho peligro. Un lanzamiento de falta de David Lòpez a punto estuvo de significar el segundo gol rojiblanco, pero un muy buen Toño sacò una mano providencial para evitar el tanto.

Todo pintaba muy bien para los bilbaìnos, perfectamente situados en el campo y con el Racing apenas creando peligro, hasta que en el minuto 76 Pablo Orbaiz era expulsado tras ver dos cartulinas amarillas en menos de diez minutos. En un balòn dividido a media altura, el centrocampista rojiblanco metiò la punta de su bota en el momento en el que Pedro Munitis trataba de llevarse la pelota con la cabeza, con lo que la bota de Orbaiz impactò directamente en la cara del racinguista, significando esta acciòn la segunda tarjeta para el rojiblanco, algo rigurosa, puesto que Orbaiz tratò de disputar el balòn en todo momento.

Aun estando con un hombre màs, el Racing seguìa sin ideas, y se dedicaba a colgar balones al àrea, donde predominaba el dominio aèreo de los centrales bilbaìnos. Hasta que en el minuto 82, en una desafortunada acciòn del portero Gorka Iraizoz, se veìan frustradas las ilusiones rojiblancas de conseguir una victoria en el campo del eterno rival. Colsa colgaba un balòn cerrado desde la banda izquierda que Gorka no conseguìa agarrar y acababa colàndose en el fondo de las mallas. Empate a uno con 8 minutos màs el descuento por delante.

El Athletic parecìa otra vez condenado a sufrir si querìa salir vivo de El Sardinero, pero la verdad es que no fue asì, ya que en el descuento el equipo del botxo tuvo las dos mejores ocasiones del partido. La primera, una gran jugada personal de Andoni Iraola que, con un recorte dentro del àrea, realizò un potente disparo con la derecha que Toño logrò desviar.

Pero fue la ùltima oportunidad del partido la que realmente dejò con la miel en los labios a los 1000 aficionados bilbaìnos que se habìan acercado a El Sardinero. Andoni Iraola votaba una falta a media altura desde la banda derecha, la defensa local tiraba mal del fuera de juego, y Amorebieta se quedaba sòlo ante Toño con todo a su favor, pero èste volviò a demostrar su gran estado de forma actual y atajò el primer remate de Amorebieta, volviendo el rechace a este ùltimo, cuyo cabezazo acabò en el lateral de la red. El defensa rojiblanco aùn estaba lamentando su error cuando medio minuto despuès el colegiado señalò el final del partido.

Al final, reparto de puntos en El Sardinero, en un partido en el que el Athletic recordò al bloque sòlido que era la temporada pasada, y que mereciò ganar sin duda alguna.